Calentando la piscina 2

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Con este calor, y yo caldeando el ambiente.. <br> Y a una madurita

Tenía a la madura donde quería, sintiendo mi erección entre sus nalgas. Estaba nerviosa, la sentía temblar agitadamente.

— ¿Es esto lo que venías a buscar? 

No respondió. Así que le tuve que soltar una sonora palmada en el culo.

— Que si esto es lo que buscabas... 

— Si... Quería saber si era tan grande como parecía.

— ¿Y cual es el veredicto? - me puse mas bravucón que de costumbre.

— ¿La puedo tocar? - preguntó casi en un susurro.

— No - contesté para putearla un poco — la próxima vez, lo pides que se te oiga mejor.

Y me fuí, dejandola con un palmo de narices, la nalga izquierda bien marcada y en plena ebullición.

Estaba tomando una cerveza en el bar cuando vi unas nubes negras que amenazaban tormenta, así que apuré la copa y recogí la toalla que todavía estaba junto a la piscina. La sorpresa, que debajo había una nota.

"Llámame, por favor" junto a su número de teléfono. Por ese "por favor" supe que iba a hacer cualquier cosa que le pidiera.

 

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